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jueves, 6 de diciembre de 2012

Nochevieja en Bruselas


Como se avecina del fin de año,  durante las próximas entregas propondré alternativas para pasar una nochevieja diferente; se trata de destinos muy diferentes entre sí,  cada uno con su encanto. Como este año el día de nochevieja está inmediatamente  precedido del fin de semana,  vamos a asumir que planeamos para los días 29, 30 y 31 de diciembre y 1 de enero.En esta oportunidad, hablaremos de Bruselas.

La capital de Bélgica se viste con sus mejores galas para despedir el año. Su invierno sin ser benévolo no es tan crudo como por ejemplo el de Berlín, y el hecho de ser un importante centro político y financiero hace que la mayoría de sus plazas de hotel no estén ocupadas por sus clientes habituales, lo que propicia que los hoteles lancen ofertas sustanciosas.  Eso sí, hay que darse prisa para reservar.


La gente de Bruselas recibe el año en la Grand Place: todos se congregan frente al reloj a esperar las doce campanadas,  luego a disfrutar de los fuegos artificiales, y finalmente a irse de fiesta.  Mención aparte para la mundialmente famosa cervecería Delirium Tremens y sus 2400 variedades de cerveza.

Que ver en Bruselas


El resto de nuestra estadía en Bruselas lo invertiremos en visitar su famoso mercadillo navideño,  en recorrer el centro histórico, buscar a los famosos Manneken Pis y Jeanneken Pis ,  y en desplazarnos hasta el Atomium  y la Mini Europa; estos dos se  visitan juntos ya que están uno al lado del otro. 




El Atomium  fue constriudo para la Exposición Universal de 1958; concebido en su día como símbolo de modernidad, hoy en día es el monumento más representativo de Bruselas.  Mini Europa forma parte del complejo de atracciones Bruparck, y está compuesta por 350 reproducciones de edificios célebres de 80 ciudades europeas; las réplicas están construidas a escala 1/25.

Brujas y Gante, el complemento perfecto


Nos quedará tiempo para visitar al menos una dos ciudades, Brujas y/o Gante. A ambas se accede desde Bruselas en tren, el trayecto hasta Gante son unos 50 kilómetros, y hasta Brujas unos 100.
 Brujas parece una ciudad de cuento infantil, en ambiente en el famoso Markt es extraordinario.  Otras atracciones son la plaza Burg y sus canales, que le dan el apelativo de la Venecia del Norte; como es de suponer,  en invierno están congelados.

Gante, en su día la segunda ciudad más importante de Europa al norte de los Alpes, conserva mucho de esa herencia gloriosa. Los monumentos más representativos de la ciudad son  la Catedral de San Bavón,  la Atalaya o Belfort y la torre de la iglesia de San Nicolás.

Para comer y beber


Además de la mención ya hecha a la cerveza, un gran aliado contra las gélidas temperaturas es el vin chaud(vino tinto con especias como clavos y  canela y calentado a poco menos de punto de ebullición). Para quienes gustan de comer el plato típico de los lugares que visitan, hay que pedir moules et frites (mejillones y patatas fritas, los preparan de muchas maneras y están muy buenas). Y para los amantes de los sabores dulces,  tomando en cuenta que esta es la tierra de los waffles(gofres)  imprescindible pedir un “waffle on a stick”

1 comentario:

  1. Estuve en Bruselas el verano pasado, viajé con unos amigos y me encantó. Cierto es que en Bruselas sólo paramos dos días, el resto de días aprovechamos para coger el tren y visitar otras ciudades como Brujas, Gante y Amberes. Personalmente me gustaron todas, pero quizás por el ambiente festivo de aquel día, me gustó más Amberes. Junto a su catedral habían unos músicos que hicieron que se me pusieran los pelos de punta. Disfruté muchísimo, es un destino que recomiendo.

    Un saludo.

    Sara

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